Marca personal, marca del empleador, marca del empleado, marca interna, marca de equipo, marca de departamento… La marca está empezando a convertirse en una herramienta imprescindible en el entorno empresarial actual. Este concepto ha dejado de ser aplicado exclusivamente a productos y servicio, e incorporado a cualquier actividad, equipo o persona que pretende destacar en un océano de homogeneidad.
Aunque ya se había aplicado a países (marca España) o a sectores (moda de España), hasta hace poco no se había generalizado en el entorno empresarial. Gracias a ello podemos encontrar varias divisiones en el concepto, como por ejemplo:
- Marca Personal o Profesional: Hay toda una generación que ha sufrido una escasez de puestos de trabajo y que la arrastrará hasta que se prejubile. Para los profesionales, la mejor forma de sobrevivir en un entorno saturado y competitivo como el que vivimos es destacar sobre la multitud. La manera de dejar de ser un profesional “rebajado” es crear una marca de prestigio en su entorno.
- Marca Interna: Paralelamente al fenómeno anterior, en ocasiones se produce un deterioro de la percepción que los profesionales tienen de la empresa en general o de ciertos departamentos en particular. Las empresas deben cuidad esta percepción, cuidar su marca interna.
- Marca de Equipo o de Departamento: Podemos hacer chistes con los tópicos de los departamentos, sin embargo, identificamos nuestro comportamiento o el de otros con esas actitudes. Comerciales, RRHH, Financieros, Producción, Consultores, Auditores. Todos tienen una etiqueta. Incluso antes de ponerles cara y ojos. ¿Y no es eso una marca?
- Marca del Empleador (Retención, detección, detención, atracción):¿Que ocurre cuando para una empresa cada día es más difícil atraer profesionales? Antes hablaba del descenso de la natalidad, pero creo que hay que añadir el deterioro del sistema educativo. Mientras había exceso de oferta de profesionales, era muy sencillo encontrar talento en todas partes. Pero todo acaba teniendo consecuencias. La marca de muchos empleadores no tiene apenas valor. Posiblemente paguen justos por pecadores, pero la realidad es que los profesionales desconfían. Para recuperar el respeto de los candidatos es necesario tiempo y trabajo. Una marca necesita años para consolidarse especialmente cuando ha sido maltratada durante décadas.
En pocas palabras diría que una marca personal, profesional, interna, de equipo, de empleador o la que sea se basa en factores tales como la credibilidad, la confianza, la consistencia, la diferenciación, los valores, la claridad, la coherencia, la especialización entre otros.
Fuente: Puromarketing.